Recuerdo que a la edad de seis o siete años tenía pensamientos raros, nunca intenté quitarme la vida, pero cuando iba a sacar agua del pozo, por mi menta pasaba la idea de qué se sentirá si me tiro dentro, en ese momento experimentaba sensaciones indescriptible en mi cuerpo. Por otro lado, no quería que llegara la noche por el temor de quedarme sola, la oscuridad me hacía sentir que algo iba pasar en la habitación como de que alguien podría hacerme daño, lo que me intranquilizaba y no me permitía conciliar el sueño, me provocaba también ir al baño muchas veces y al mismo tiempo una sudoración excesiva, sentía una opresión en mi pecho; jamás pensé que eso era angustia.
Con la llegada de mi adolescencia, mis pensamientos eran de mucha exigencia, quería realizar las cosas con perfección ya que escuchar alguna observación acerca de ello me ponía triste, provocando algunas veces que yo llorara por ello. Tenía una baja autoestima, a ello de atribuía la delgadez de mi cuerpo, me sentía observada y sentía pena al hablar en público, sobre todo cuando en la escuela nos pedían exponer, sentía mi cuerpo tembloso y mi voz entrecortada y nunca me atreví a contarle a nadie lo que sentía ni lo que pensaba.
Llego al Movimiento Buena Voluntad de Neuróticos Anónimos, con intensos dolores de cabeza, a través de la terapia he podido descubrir las causas de mi ansiedad, de los dolores de hueso, el por qué de mi asfixia, de mi obsesión de sentir un cuerpo extraño en mi nariz. Todos esta serie de síntomas busqué disiparlas a través de curanderos, con diversos especialistas y después de estar medicada por años con medicamentos controlados, lo que desencadenaba en otros efectos como episodios de pánico, mucha ansiedad, me ahogaba con mi propia saliva, unas crisis de miedo, finalmente uno de esos especialistas me extendió un pase al psiquiátrico.
Afortunadamente conozco a Movimiento Buena Voluntad de Neuróticos Anónimos y al darme cuenta de mi problema emocional, no tenía otra alternativa y decidí quedarme, por hoy puedo decir que todos mis síntomas han ido desapareciendo y tengo otra calidad de vida
